¿Qué es el aprendizaje invertido?
El aprendizaje invertido (conocido por el nombre de flipped learning, en inglés) es un
método de aprendizaje semi presencial que consiste en dictar las lecciones fuera del salón de
clase, por ejemplo a través de la modalidad a distancia, y utilizar las clases presenciales para
practicar y aplicar esos nuevos conceptos, a través de actividades prácticas o debates.
El cometido de esta propuesta es esencialmente asegurarse de que los alumnos hayan
comprendido verdaderamente lo que se les ha enseñado, sacar el máximo provecho del tiempo
limitado que estos comparten junto a los profesores, y sobre todo, involucrarlos activamente en
el proceso de aprendizaje y favorecer el pensamiento crítico.
Para que logres comprenderlo con mayor facilidad, a continuación enumeramos las
cuatro claves del aprendizaje invertido:
1- Ofrece ambientes flexibles, es decir, permite a los estudiantes elegir dónde y cuándo
aprender.
2- Propone un cambio en la cultura del aprendizaje.
3- Selecciona los contenidos y los métodos a utilizar de forma intencional.
4- Requiere docentes cualificados, observadores y comunicativos.
Cabe destacar que si bien este novedoso modelo posee numerosas virtudes, su
implementación también supone desafíos: demanda un gran esfuerzo y dedicación por parte de
los profesores y los alumnos, exige atender la brecha digital y requiere investigación para
definir cómo maximizar su potencial. Asimismo, los docentes deben prepararse para responder
a las reacciones de aquellos estudiantes influenciados por la herencia de la educación
tradicional, quienes podrían emitir opiniones poco favorables, por ejemplo “¿Por qué estoy
pagando tanto para aprender por mi cuenta?” o “El profesor no enseña, solo espera que hagas
todo tú mismo”.
Otros desafíos que presenta la educación invertida, sobre todo para los docentes, es
que exige habilidades como la creación de videos atractivos y que motiven al estudiante. Por
otra parte, según publica el sitio Teach Hub, algunos docentes comentaron que en ciertos
casos es más sencillo explicar las cosas estando cara a cara, y que en el modelo tradicional
solo basta con observar a los alumnos para tener cierto feedback; mientras que en la etapa de
consumo del video esto último no es posible